domingo, 3 de septiembre de 2017

¿Si?..pues no







Pensarán ustedes que en este impasse veraniego del blog, he estado aletargada al sol, ¿Si? Pues no. Aún no ha llegado el turno de mis vacaciones, (que deseando estoy de tenerlas). No he tenido tiempo de lo que se dice prácticamente nada. Mis aporreos a las teclas del piano se han visto mermados por la falta de tiempo y el del teclado que escribe, ni tocarlo de lejos. Ha sido un mes de Agosto de una vorágine infernal. El poco tiempo libre del que disponía, lo utilizaba para reponer fuerzas, las cuales a los pocos días estaban más que perdidas.

Por fin ha llegado la calma a esta anémona, que se ha visto tan azotada en estos días atrás. Ahora reluce como nunca en el fondo del mar y eso me hace sentir que ha merecido la pena el esfuerzo dedicado.

Con tanto ajetreo, tampoco he tenido mucho tiempo de parar y reparar en mí misma. Tras el desenfreno sobrevienen momentos intempestivos de lágrimas que asoman sin saber qué hacen ahí, imagino que los sentimientos también se han desbordado y necesitan su tiempo para volver a colocarse en su lugar. El cuerpo es sabio y barrunta lo que se cuece a su alrededor, la testa tarda más en procesarlo y, es en ese estadio del que ando saliendo de puntillas y sin hacer mucho ruido.

Necesito navegar, remojarme hasta llegar al Punto Nemo y calmar mis vísceras que andan más revueltas que el tiempo si cabe. Necesito volver a bailar a tientas, a cantar en bajito y reír en alto, a emerger de mis aguas y aprender a respirar de un modo distinto. En definitiva, a ser quién soy.

Con un té y con la brújula señalando el Pacífico Sur.
Sean bienvenidos de nuevo y yo, bien-hallada.


jueves, 6 de julio de 2017

De dichas y lluvias


"I'm singing in the rain 
Just singin' in the rain 
What a glorious feeling 
I'm happy again 
I'm laughing at clouds 
So dark up above 
The sun's in my heart 
And I'm ready for love "
                                                       Gene Kelly





Esta mañana me ha despertado el olor de la tierra mojada, cuando abrí los ojos llovía, “es momento para un té”, pensé mientras me estiraba y me hacia la remolona con pocas ganas de retomar la bipedestación diaria. Me levanté y saqué medio cuerpo por la ventana, me encanta sentir la lluvia recién levantada. Olía a fresco, a ganas, a día de color sobre su gama de grises.

Tras un reposado té observando las gotas de agua posarse en mi balcón, he paseado con mi perro. Hemos regresado los dos empapados a casa. Me miraba en el rellano de la escalera intentando buscar una aprobación por estar calado hasta los huesos, ha bastado con la sonrisa que me saca y un achuchón para verle feliz.

No tengo tus buenos días en mi oído, ni tu boca sobre la mía para abrir mis ojos, pero en el fondo lo tengo, lo tengo todo y lo sé. Miro caer el agua y  siento nuestro abrazo bajo el agua. No puedo quejarme de tu ‘no puntual’ presencia. Te llevo conmigo allá donde voy hasta que, llegas y te unes a la fiesta cada día, sin necesidad de invitación ni filigranas protocolarias.

Hoy es un día de esos que roza la perfección, visto desde fuera, pocos entenderían el porqué. No necesito la aprobación ni el apostillado, me basta con este día repetido a la ‘n’ factorial siendo ‘n’ el infinito. Esas pequeñas cosas que hacen sentir que todo encaja, que todo esto merece la pena vivirlo  en cada gota de lluvia.


Con té y esanchamiento del alma.

jueves, 15 de junio de 2017

En mi salsa








De vuelta a mi casa, en mi mar. Tan sólo ha sido necesario  una ligera pasada y pedirle al pez sierra que tenga a bien, podar las algas enredadas en el jardín. El resto ha sido pan comido.

Necesitaba poner a remojo los pies y ver de nuevo aparecer las escamas y la aleta que me viste y me asiste en el agua. En un periquete estaba posada en el punto Nemo, cogiendo aire y recreándome en las aguas. He decidido dejar la mente en blanco igual que el alma. No quiero pensar en nada ni planificar quimeras imposibles. Es mi momento y no voy a desaprovecharlo.

Miro a Blues (mi perro), en su otra vida debió ser calamar o náyade. Se ha activado como si se hubiese comido un hueso de pilas alcalinas. Estamos en nuestra salsa sin lugar a dudas. Las cosas tan buenas deberían durar más.


Recargando energías con té y perrete

viernes, 2 de junio de 2017

Entre las sumas y restas

     



Hoy comienza la cuenta atrás, doce días y, si los dioses no se ponen farrucos, comienza mi primer descanso estival. Por una parte tengo muchas ganas, por otra me faltan días para realizar todo lo pendiente. Entre la suma y la resta ando, cuando me quiera dar cuenta, el resultado será cero, (ahora es cuando viene una carita sonriente que en el word brilla por su ausencia).

     Ya he realizado mis ejercicios matutinos antes de ponerme manos a la obra, entre rato y rato, no puedo evitar acordarme de las cuentas, cosa que hace aflorar una sonrisa a sabiendas que cansineo demasiado con las matemáticas últimamente.

   Me toca turno nocturno y, sin alevosía, voy con más ánimo si cabe. Tan sólo rezo cuando entro, por no toparme con algún ser externo nada agradable ni a la vista ni a la estancia, (cada día se me atragantan más los chulo-putas y los crankos engreídos) . Echaré al bolso la goma marca ACME borrabichos por si aparece en el horizonte, eso y un buen corte a tiempo me terminaría por dejar más ancha que larga.

Con té y ensanchamiento del alma.
 


Mayo pasó de largo

    




Mayo pasó de largo, que no en vano. Una de sus mañanas me trajo un dulce regalo. Reconozco que ha sido un mes sin freno, con muchas tareas pendientes que, con esfuerzo he ido rematando aunque, aún me quedan flecos sueltos que espero poder dejar bien ataditos antes que empiece el verano.

   Han vuelto por fin los días largos y los anocheceres tardíos, cosa que me encanta hasta aburrir. Estaría contemplando los atardeceres de Mayo-Junio sin cansarme jamás. Los abrigos y los cuellos altos, se han escondido en los armarios. Confieso que me entran ganas de echarles la llave y no volverlos a rescatar de su escondrijo, por no hablar de las bufandas, gorros y demás engorros que deseo guardar para siempre y, que por desgracia, nunca puedo cumplir.

  Sin nada especial que destacar, me siento especial sin más, afortunada, feliz, relajada…en fin, en modo primavera diríase. Mientras en otras personas éstas fechas realizan brotes de malalechina y depresión, en mí realizan el efecto contrario y, es que, cuando el sol empieza a calentar mis aguas, soy más feliz que los finales de los cuentos de Andersen.


 Con mil proyectos en la cabeza y té de querer-te

domingo, 23 de abril de 2017

Time to say godbye


                     
   El día de hoy sumaba nueve, era el día en que tocaba hacer limpieza en todos los sentidos.

   No hay cosa que menos soporte que formar parte de todo aquello molesto per sé. Y desde que encargué al Dr. Chairman el limpiabichos con borrador incluido, cuando aparecen estas situaciones, no tengo la más mínima duda en utilizarlo. Entre el maravilloso artilugio y la frase ‘a’usted a la mierda' no dista una micronésima.

   Tras dejarlo todo pulcro y reluciente, llega el momento de detonar el botón, marca ACME por supuesto, para celebrar con un gran estallido de confeti, la sensación que queda de haber hecho lo correcto.

  Con un té y un triunfo.

jueves, 30 de marzo de 2017

Al compás de dos por cuatro







Hoy he visto el piano que tengo de aquí en adelante, sí, está bien dicho aunque suene fatal. No hablo del pasado, no me refiero a algo que tuve anteriormente sino, a algo que sé que tengo más adelante aunque, aún no lo tenga aquí.  Complicado de expresar con palabras. Cada vez que lo miro, me veo saltando entre sus teclas y tomándome una instantánea para el recuerdo, sentadita en el DO central.

El caso es que, sin haberlas visto anteriormente, entiendo perfectamente las notas musicales, el compás, el ritmo, las claves..,. Leo los pentagramas con una soltura inexplicable y aporreo las teclas del teclado casi sin mirar, intentando recordar como dentro de unos años lo hacía. La realidad es que estoy empezando algo que yo sé que ya conozco y, pretender traer un futuro a un presente es harto complicado así que, intento no sobrecargarme e ir despacio.

La profesora me mira y no sabe que está pasando. Dice que tiene la sensación que ya nos conocemos, ( no nos conocemos de nada, ahora ), pero yo, también tengo la misma sensación que ella. Tan sólo bastó una clase para darnos cuenta las dos, que lo que allí acontecía era lo ya vivido. Ahora, cuando toco una tecla mal, me habla como si fuese mi profesora de hace veinte años-“Ya sabes que así no me valía, así que ahora tampoco vale”, y nos miramos con una sonrisa cómplice que lo dice todo.

Entusiasmada ando entre acordes y melodías. Recordando el ayer al compás del ritmo que marcaba el baile, recordando el mañana, tocándola otra vez.
Si esto es un sueño, no quiero despertarme, estoy en el momento más dulce de toda mi vida.

Con té y con la miel entre los labios.



viernes, 10 de marzo de 2017

A dónde irán los besos





“A dónde irán los besos que guardamos, que no damos
dónde se va ese abrazo si no llegas nunca a darlo.
Dónde irán tantas cosas que juramos un verano,
bailando con la orquesta prometimos no olvidarnos..”

                                                                                             Victor Manuel



Te colaste entre las rosas de mi Marzo y yo te dejé entrar siendo un Noviembre gélido y gris. Desde ese dulce Noviembre hasta el mes de las flores, hemos perdido unos cuantos, muchos, besos en el camino. No reniego de ello, sé que en esos momentos, aunque no éramos conscientes, nos estábamos besando.

Anoche, antes de irme, te miraba mientras me hablabas y, las palabras flotaban en el aire inconscientemente, no era capaz de escucharlas. No eras consciente que miraba tus labios a la par que tus manos. Pensaba que ibas a ser capaz de abrazarme tan fuerte que no me dejarías ir. Cuando encaminaba mis pasos por el pasillo del rellano una vez más hacia mi trabajo, sentía como por delante de mí, se iban escapando esos besos que no dimos. Tenía la necesidad de dar media vuelta, abrir la puerta y arrancarte los labios. No lo hice, la responsabilidad una vez más pudo conmigo. Seguí mi camino hasta llegar a mi trabajo. 

Entonces pensé dónde irían todos esos momentos no vividos, si en un presente discontinuo se estarían viviendo en ese mismo momento que en este no eran vividos. Algo de eso debe haber, porque sin darlos sentí besarte y tus manos sobre mí.

Con té y con sueño.




jueves, 2 de marzo de 2017

Entre fogones




Ella caminaba hacia la mesa llevando una charola con dulces de yemas de huevo cuando la sintió, ardiente, quemándole la piel. Giró la cabeza y sus ojos se encontraron con los de él. En ese momento comprendió perfectamente lo que debe sentir la masa de un buñuelo al entrar en contacto con el aceite hirviendo. Era tal la sensación de calor que invadía todo su cuerpo que, ante el temor que, como a un buñuelo, le empezaran a brotar burbujas por todo el cuerpo, Tita no pudo sostener esa mirada y bajando la vista cruzó el salón hasta el lado opuesto aunque, de nada le sirvió.”

                                                                                                         Laura Esquivel



   Ya llegó por fin el mes de Marzo a mi anémona y, con él, las ganas, la inspiración y la primavera. Para celebrarlo, hoy me he dado un homenaje entre fogones y he realizado, dos primeros, dos segundos y dos postres para llenar mi despensa de ricas viandas. No hay nada mejor que, llegar de navegar y encontrarse con la comida a punto para comer, si además, añadimos ricos manjares, se convierte en un placer diario y se parece a la Master-Card, no tiene precio.

  Cual Tita en “Como agua para chocolate”, he ido poniendo en cada plato un sentir y un estar. Espero que al paladearlos, los comensales puedan sentir esas emociones (alegría, calma, deseo…), de igual manera.  Ya les contaré, si alguno de los platos surte el efecto deseado.

  Ahora voy a darme un espumoso baño para saludar a mi mes, con una copita de vino para resarcirme de un día tan productivo y agradable.

Con vino y con Marzo.


lunes, 20 de febrero de 2017

Pirata y lenguaraz








Se me ha disparado últimamente el sentimiento impenitente
que lleva adherido como resorte, una lengua descarada e insolente.
Es tan sencillo como pulsar el botón rojo de “no pulsar”
para que, se dispare como un muelle y suelte lo que no debe,
este fleje de pirata lenguaraz.



   Yo, que de tanto desarrollar el sentido del tacto, enredada entre arterias y venas, acabé siendo capaz de, descifrar en braille las cicatrices de la memoria dérmica con queloides incluidos, confieso que;  Ahora me cuesta un universo acostumbrarme al tacto de una piel no conocida. Me desconozco por completo cada día más. Eso sí, reconozco que, estoy vacunada y completita de anticuerpos a la estupidez, los retorcimientos cornupetados y la mala hostia. Que, ante la presencia de cualquier cepa que se preste a tentar al sistema inmunológico de mis escamas, se dispara sin pedirlo, un corazón pirata y filibustero y, una lengua desmedida. Y, he de reconocer que, la combinación de ambas cosas es algo que me encanta y que me hace acabar riendo a carcajadas de mí misma. 
¿Acaso hay algo mejor que eso?.

Con té y con risas en la lengua.